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@JanaDelBosco@masto.es

2026-05-08 10:48 UTC

Es fundamental y urgente acabar con el edadismo (aquí pienso específicamente en el que ejercen adultos y mayores contra adolescentes y jóvenes) en los espacios de lucha, porque el edadismo es uno de los principales mecanismos de reproducción del statu quo. El edadismo es el que permite que una mujer descargue sus traumas y ansiedades causadas por el sistema patriarcal (muchas veces infligidos por su marido u otras figuras masculinas cercanas) contra sus hijos. Los hijos no se solidarizan con la madre ni la perciben como víctima, sino como verdugo, así que no se ponen de su parte, no identifican al verdadero enemigo (quizá, su padre) y, o reproducen esa violencia, o priorizan huir del hogar, aunque eso los introduzca en nuevas formas de precariedad y violencia. El edadismo es el que hace que los adolescentes y jóvenes perciban a los “boomers“ jubilados no como potenciales camaradas de clase, sino como enemigos y competidores. Han pasado demasiado tiempo escuchando de los adultos que ellos son unos vagos, frágiles y privilegiados, han sido ninguneados demasiadas veces como para que les nazca una simpatía espontánea. (Por supuesto, la maquinaria de propaganda capitalista también está haciendo lo suyo, pero se apoya en el edadismo para lograrlo). El edadismo es el que rompe la continuidad de los espacios de lucha: los miembros y líderes envejecen y, llegado cierto punto, no hay relevo generacional que sostenga el espacio como antes. No puedes pedir a los jóvenes y nuevos integrantes que simplemente se adapten al espacio, sino que el espacio tiene que estar vivo y dejarse transformar por ellos. El edadismo aliena, segrega y segmenta, además de ser sencillamente injusto y autoritario y es la fuente de innumerables abusos contra la infancia y la adolescencia, también en entornos supuestamente progresistas o de izquierdas. #hilosdejanadelbosco

Replies (2)

  • @JanaDelBosco@masto.es 2026-05-08 10:54

    Las condiciones demográficas en las que vivimos actualmente favorecen la proliferación del edadismo: no solo tienen más poder (material, político y simbólico) en término medio los adultos entre los 45 y los 70 años, sino que son una mayoría demográfica y por tanto también el centro de referencia cultural. Frente a este grupo, el resto de grupos de edad somos minoría, y en el caso de los grupos por debajo (jóvenes, adolescentes y niños), cada vez más minoría. Pero esta es la paradoja: al mismo tiempo, ese grupo de edad mayoritario, a medida que envejezca, va a ser cada vez más dependiente (económicamente y en términos de cuidados) de los grupos de edad que están por debajo. ¿Los adolescentes de hoy llegarán a independizarse de sus padres? Los adultos tienen hijos a edades cada vez más tardías y es cada vez más difícil para los jóvenes alcanzar la independencia económica. Para cuando logren irse de casa de sus padres, enseguida tendrán que volver para cuidarlos. Ya se habla hoy de las mujeres de la generación “sándwich“ (apenas acaban de cuidar a sus hijos, pasan a tener que cuidar de sus padres). No nos podemos permitir una batalla entre generaciones. El edadismo no tiene justificación y causa muchísimo daño a cambio de un mínimo alivio psicológico (el de pagar con los últimos el sufrimiento de ser los penúltimos).

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  • @sacronte@laplaza.cafe 2026-05-08 12:05

    @JanaDelBosco@masto.es Tengo un conocido, con el que ya ni hablo, que estaba en ecologistas en acción y que ante la popularidad que alcanzo Greta en su momento estaba super ofendido porque parecia que ellos no llevaran años luchando para que ahora viniera una niña a movilizar a la gente por el cambio climático...

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